La taxonomía de Bloom del aprendizaje: Los 6 niveles y ejemplos

¿Alguna vez has terminado una sesión de entrenamiento o una clase y te has dado cuenta de que tus alumnos recordaban los datos pero no los "entendían" realmente? Ahí es donde entra en juego la taxonomía de Bloom: un marco sencillo pero potente que ayuda a los educadores y formadores a diseñar un aprendizaje que perdure.

La taxonomía de Bloom muestra cómo las personas pasan de recordar hechos a aplicar, analizar e incluso crear algo nuevo a partir de lo que han aprendido. Al entender los distintos niveles de la taxonomía de Bloom, podrás asegurarte de que tus alumnos no se limitan a marcar casillas, sino que realmente aumentan su capacidad y comprensión. Exploremos qué es la taxonomía de Bloom, por qué es importante y cómo utilizarla para crear experiencias de aprendizaje significativas.

Publicado el
20 de nov. de 2025
Actualizado a las
19 de ene. de 2026
Tiempo de lectura
11 Minutos
Escrito por
Knowly

¿Qué es la taxonomía de Bloom del aprendizaje en términos sencillos?

Piensa en la taxonomía de Bloom como una escalera de habilidades de pensamiento. En la parte inferior, los alumnos comienzan recordando información básica. A medida que suben peldaños, empiezan a comprender, aplicar, analizar, evaluar y, por último, crear nuevas ideas.

En términos sencillos, es una herramienta que te ayuda a responder a preguntas como:

  • "¿Qué es lo que realmente quiero que mis alumnos sean capaces de hacer después de este curso?"

  • "¿Estoy poniendo a prueba la comprensión real o sólo la memoria a corto plazo?"

Este marco ayuda a los docentes a ir más allá de la memorización en las aulas. En el entrenamiento empresarial, garantiza que los empleados no sólo conozcan las normas o procedimientos, sino que también puedan aplicarlos, resolver problemas e innovar en el trabajo. En otras palabras, tiende un puente entre el conocimiento y la aplicación práctica.

Una vez entendido esto, podemos adentrarnos en la evolución de la taxonomía de Bloom a lo largo del tiempo.

Explicación de la taxonomía original y revisada de Bloom (1956 vs 2001)

En 1956, el psicólogo educativo Benjamin Bloom y sus colegas introdujeron lo que hoy llamamos la taxonomía de Bloom. Su objetivo era crear un marco estructurado para clasificar los objetivos de aprendizaje y ayudar a los docentes a ir más allá de la memorización y diseñar lecciones que promovieran un pensamiento más profundo. La taxonomía original tenía seis niveles:

  1. Conocimiento: Recordar hechos, fechas, términos o información básica.

  2. Comprensión: Entender el material y comprender su significado.

  3. Aplicación: Utilizar los conocimientos en situaciones prácticas.

  4. Análisis: Dividir la información en partes para comprender las relaciones.

  5. Síntesis: Combinar la información para formar una nueva idea o proponer soluciones.

  6. Evaluación: Emitir juicios basados en criterios y normas.

Esta jerarquía ayudó a los docentes a diseñar lecciones orientadas a una comprensión más profunda y al pensamiento crítico.

En 2001, Lorin Anderson y David Krathwohl revisaron la taxonomía para orientarla más a la acción y adaptarla al aprendizaje moderno:

  1. Recordar

  2. Comprender

  3. Aplicar

  4. Analizar

  5. Evaluar

  6. Crear

 

Los cambios pueden parecer sutiles, pero marcaron una gran diferencia. Cada nivel se convirtió en un verbo que se centra en lo que hacen los alumnos, no en lo que saben. "Síntesis" se convirtió en "crear" y se situó en la parte superior, haciendo hincapié en la innovación y la resolución de problemas como las formas más elevadas de aprendizaje.

Hoy en día, este marco se utiliza en todas partes, desde las universidades hasta los programas de liderazgo empresarial, porque el éxito en el mundo real depende de algo más que de conocer los hechos: se trata de aplicar y crear nuevas soluciones.

A continuación, examinaremos más detenidamente cada uno de los seis niveles, con ejemplos prácticos para facilitar su aplicación en la educación y el entrenamiento empresarial.

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Los 6 niveles de la taxonomía de Bloom (con ejemplos)

Entender la taxonomía de Bloom es una cosa, pero ver cómo funciona cada nivel en la práctica la hace mucho más útil. Así que demos vida a la teoría. Cada nivel de la taxonomía de Bloom representa un tipo diferente de pensamiento, desde simplemente recordar algo hasta la creación de alto nivel. Se puede considerar como un viaje del "sé" al "puedo hacer" y al "puedo innovar".

He aquí un análisis más detallado de cada nivel con ejemplos prácticos:

1. Recordar: construyendo los cimientos

Qué es: Se trata de recordar hechos, definiciones o conceptos básicos. En esta fase, los alumnos pueden identificar o enumerar información, pero aún no le encuentran sentido.

Ejemplo: Enumera los pasos de un protocolo de atención al cliente o recuerda los valores fundamentales de la empresa.

Por qué es importante: Recordar es el punto de partida del aprendizaje. Sin una base sólida de hechos, es difícil avanzar a niveles superiores como el análisis o la creación.

 

2. Comprender: dar sentido a la información

Qué es: Los alumnos van más allá de la memorización para explicar ideas con sus propias palabras, resumir contenidos o interpretar significados.

Ejemplo: Resumir los puntos principales de una nueva política empresarial o explicar por qué es importante un proceso.

Por qué es importante: La comprensión garantiza que los alumnos no se limitan a repetir la información, sino que la interiorizan, lo que les prepara para su aplicación práctica.

 

3. Aplicar: poner en práctica los conocimientos

En qué consiste: Este nivel se centra en aplicar lo aprendido y ponerlo en práctica. Los alumnos demuestran su capacidad para aplicar los conocimientos en situaciones realistas.

Ejemplo: Utilizar un nuevo software para completar una tarea correctamente o seguir un protocolo de seguridad durante el entrenamiento en el puesto de trabajo.

Por qué es importante: La aplicación es donde el aprendizaje empieza a traducirse en acción. Los empleados que pueden aplicar los conocimientos son más productivos y confían más en sus funciones.

 

4. Analizar: dividir la información en partes y examinar

Qué es: Los alumnos examinan relaciones, patrones o estructuras, identificando causas y efectos o comparando diferentes enfoques.

Ejemplo: Comparar dos estrategias de marketing e identificar sus puntos fuertes y débiles.

Por qué es importante: El análisis fomenta el pensamiento crítico, ayudando a los alumnos a dar sentido a la información compleja y a tomar decisiones fundamentadas.

 

5. Evaluar: emitir juicios y tomar decisiones informadas.

En qué consiste: En esta fase, los alumnos evalúan la información y justifican sus decisiones, sopesando las opciones en función de criterios.

Ejemplo: Recomendar mejoras para un módulo de entrenamiento basándose en el feedback de los empleados.

Por qué es importante: La evaluación enseña a los alumnos a pensar de forma crítica y a tomar decisiones bien razonadas, algo esencial para el liderazgo y la resolución de problemas en cualquier lugar de trabajo.

 

6. Crear: innovar y construir algo nuevo

Qué es: El nivel más alto, "Crear", implica combinar conocimientos y habilidades para generar ideas, soluciones o productos originales.

Ejemplo: Diseñar un nuevo programa de incorporación para empleados remotos o desarrollar una campaña de marketing innovadora.

Por qué es importante: La creación es donde se produce la verdadera innovación. Los alumnos no se limitan a seguir instrucciones, sino que aportan ideas y soluciones que pueden mejorar los procesos y los resultados.

 

Cada nivel se basa en el anterior, creando un camino claro desde la simple comprensión hasta la resolución de problemas complejos. Al comprender estas etapas, los formadores pueden diseñar cursos y actividades que guíen a los alumnos de forma natural, garantizando que no sólo absorban la información, sino que también sepan cómo utilizarla eficazmente. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta lógica: ¿cómo aplicar esta teoría al entrenamiento o la educación en el mundo real?

¿Cómo aplicar la taxonomía de Bloom en la práctica?

La aplicación de la taxonomía de Bloom consiste en estructurar toda la experiencia de aprendizaje. He aquí cómo funciona en la práctica:

  1. Empezar con objetivos de aprendizaje claros: Decide qué quieres que los alumnos consigan en cada etapa.

  2. Adecúa las actividades a los niveles cognitivos: Utiliza ejercicios y proyectos que se ajusten a cada nivel de Bloom. La lectura puede ser adecuada para "recordar", mientras que la resolución de problemas en grupo se ajusta a "analizar" o "crear".

  3. Crea evaluaciones que midan la progresión: Evalúa no sólo la memoria, sino también la aplicación, el análisis y la creatividad. Pasa de cuestionarios sencillos (recordar/comprender) a proyectos complejos (evaluar/crear).

Por ejemplo, un curso de cumplimiento de normas corporativas puede empezar con los empleados recordando las normas de seguridad, para después entender por qué son importantes, aplicarlas en casos prácticos, analizar escenarios de riesgo, evaluar los resultados y, por último, crear nuevos planes de mejora de la seguridad.

Cuando se hace bien, la taxonomía de Bloom ayuda a los formadores a diseñar una hoja de ruta para el aprendizaje, asegurándose de que el conocimiento pasa de la simple comprensión a la acción significativa.

A continuación, veamos ejemplos en entornos empresariales y educativos.

 

Ejemplos de la taxonomía de Bloom en educación, evaluaciones y aprendizaje corporativo

Ver la taxonomía de Bloom en acción la hace realmente útil. Esta sección explora aplicaciones tanto en entornos corporativos como educativos. Verás cómo los seis niveles orientan el diseño de los cursos, las evaluaciones y las actividades, ayudando a los alumnos a adquirir conocimientos de forma progresiva y significativa.

En programas de entrenamiento para adultos o empresas

Los formadores corporativos pueden utilizar la taxonomía de Bloom para estructurar talleres, e-learning y programas de entrenamiento combinados. Por ejemplo:

  • Recordar/Comprender: Los alumnos repasan los procedimientos básicos y explican su importancia.

  • Aplicar/Analizar: Abordan escenarios realistas, solucionan problemas y comparan resultados.

  • Evaluar/Crear: Realizan una crítica de los resultados del rendimiento y proponen nuevas mejoras de los procesos.

Este enfoque estructurado convierte el aprendizaje pasivo en un desarrollo activo de habilidades, que no es una mera formalidad, sino que realmente mejora el rendimiento y la toma de decisiones.

 

En las escuelas y la enseñanza superior

Los docentes utilizan los niveles de Bloom para diseñar planes de estudio, tareas y exámenes. Un profesor de ciencias, por ejemplo, puede pedir a los alumnos:

  • Recordar: Definir términos científicos.

  • Entender: Explicar los principios en los que se basa un experimento.

  • Aplicar: Realizar el experimento.

  • Analizar: Interpretar los resultados y encontrar patrones.

  • Evaluar: Realizar una crítica de una metodología de estudio.

  • Crear: Proponer un nuevo experimento basado en los hallazgos.

Al progresar por estos niveles, los alumnos desarrollan un pensamiento crítico y un habilidades de resolución de problemas que duran toda la vida.

Con un buen conocimiento de la taxonomía de Bloom, ahora puedes elaborar objetivos y preguntas de aprendizaje precisos.

 

Preguntas y objetivos de aprendizaje de la taxonomía de Bloom

Una de las formas más prácticas de utilizar la taxonomía de Bloom consiste en diseñar preguntas y objetivos de aprendizaje dirigidos a cada nivel de pensamiento. Unos objetivos claros definen lo que los alumnos deben ser capaces de hacer, mientras que unas preguntas bien formuladas ayudan a evaluar si han alcanzado ese nivel.

Ejemplos de verbos de acción y preguntas por nivel:

  • Recordar: enumera, define, recuerda.
    Ejemplo de pregunta: '¿Puedes enumerar los principales pasos del proceso de incorporación?'

 

  • Comprender: explica, resume, describe.
    Ejemplo de pregunta: '¿Cómo explicarías la importancia de seguir los pasos de la incorporación?'

 

  • Aplicar: demuestra, utiliza, resuelve.
    Ejemplo de pregunta: '¿Puedes utilizar la lista de control de incorporación para guiar a un recién contratado durante su primer día?

  • Analizar: compara, diferencia, organiza.
    Ejemplo de pregunta: '¿Qué diferencias puedes identificar entre dos enfoques de incorporación?'

 

  • Evaluar: evaluar, justificar, haz una crítica.
    Ejemplo de pregunta: "¿Cómo evaluarías la eficacia del actual proceso de incorporación?"

 

  • Crear: diseña, desarrolla, inventa.
    Ejemplo de pregunta: '¿Puedes diseñar una nueva estrategia de incorporación para empleados remotos?'

 

Combinando estos verbos y preguntas, puedes crear objetivos de aprendizaje específicos y mensurables.

Por ejemplo: 'Al finalizar este curso, los participantes serán capaces de evaluar el proceso de incorporación y diseñar una estrategia de incorporación mejorada.'

Este enfoque garantiza que la formación se dirige a todos los niveles cognitivos, desde el recuerdo hasta la creación, lo que hace que los resultados del aprendizaje sean claros y aplicables.

De la teoría a la práctica: Cómo un LMS hace más inteligente la taxonomía de Bloom.

Imagínate que combinas la taxonomía de Bloom con un sistema de gestión del aprendizaje (LMS) como Easy LMS. Aquí es donde se pone potente:

  • Rutas de aprendizaje estructuradas: Diseña fácilmente cursos que sigan los niveles de Bloom.

  • Contenido interactivo: Involucra a los alumnos con cuestionarios, videos y ejercicios dirigidos a habilidades cognitivas específicas.

  • Seguimiento del progreso y KPIs (Indicadores Clave de Desempeño): Observa qué alumnos están avanzando por los niveles y qué áreas necesitan mejorar.

  • Contenido reutilizable y escalable: Aplica el mismo material a múltiples clientes, cada uno con un portal con marca, sin reinventar la rueda.

     

Para consultores y proveedores de entrenamiento, esta combinación ahorra tiempo de administración al mismo tiempo que garantiza que los alumnos realmente desarrollan habilidades, no sólo listas de comprobación completas. ¡Pruébalo gratis y observa el impacto!

Recursos útiles

  1. Taxonomía de Bloom de los objetivos de aprendizaje cognitivos

  2. Utilizar la Taxonomía de Bloom para Redactar Objetivos de Aprendizaje Eficaces

  3. Taxonomía de Bloom de Verbos Mensurables

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